miércoles, 1 de diciembre de 2010

El paisaje y la memoria










Al recorrer la mayoría de las rutas senderistas que discurren por las comarcas castellonenses, puedes ver gran cantidad de masías abandonadas. Techumbres caídas, puertas rotas, paredes en equilibrio inestable, ventanas cegadas, ....... reflejan las heridas causadas por el paso del tiempo. En los ruinosos interiores de las masías permanecen humildes testimonios de la vida que albergaron en su día: un calendario amarillento, una silla sin patas, una cazuela sin asas, una fotografía medio borrada, ........ Cuando te detienes en uno de estos lugares no puedes menos que imaginar las condiciones tan duras que debieron soportar los que en ellos vivieron. La bucólica sensación de paz y libertad que experimentas caminando por estos espacios de verdes intensos u ocres cambiantes, se atenúa por el recuerdo de quienes los habitaron.

En una reciente salida senderista del Centro Excursionista de Vila-real por los alrededores de El Tormo, he podido ver una vez más, una serie de masías abandonadas, destacando el grupo de las conocidas como Los Mores, enclavadas en el término municipal de Ludiente. Invadidas por el silencio y la maleza, las edificaciones que perviven testimonian un importante pasado. Habitadas hasta los sesenta, estuvieron dotadas incluso de escuela. Josep Maria Vilanova Nostrort –guía de la excursión y buen conocedor de estas tierras-, nos contó que la última y joven maestra de este lugar, al hacerse cargo de la escuela se compró un burro con el que cada día se desplazaba por una empinada senda desde El Tormo hasta Los Mores. ¿Cuántas conmovedoras historias esconden estos paisajes ....? Seguramente cientos que como las personas que las protagonizaron son ya un recuerdo que se apaga. Mi sencillo homenaje a ellas con estas notas y algunas de las fotografías que hice durante la excursión.






2 comentarios:

  1. Hola Amat, he gaudit molt amb la lectura i les fotos de l'excursió per les masies de El Tormo, tant com vaig gaudir de recórrer aquestes sendes i contemplar el paisatge en companyia de tots els participants.
    Un abraç de Josep M.

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  2. Tambien yo conozco bien esos lugares: preciosos parajes, extraordinarios rincones, frondosos bosques... Un lugar excelente para el excursionista pero duro para aquellos que vivían de sus excelencias. Economía de subsistencia que comenzó a decaer en los años 50 ante mejores perspectivas económicas. Pero aquí podemos ver la mano del hombre cuando se servía de la naturaleza sin dañarla.
    Un saludo.

    Fabian Molina

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